Estuve en Mykonos y puedo decir que han sido las vacaciones más divertidas de mi vida. Es el paraíso: Playas preciosas, centro histórico de cuento, libre, cosmopolita, con una gastronomía impecable (pollo a la cream, gran recomendación) y un sinfín de virtudes.
El paisaje de la pequeña isla es maravilloso: playas paradisiacas y casitas blancas, mención especial a las minúsculas iglesias situadas por todas partes. Destaco Plastis Gialos, playa que, visitamos de casualidad y con la que mis amigas Lara, Ana, Paloma, María, Laura y yo quedamos enamoradas debido a sus aguas transparentes y el excelente trato al turista.
Por la noche solíamos salir por el centro, compuesto por diminutas calles llenas de gente de todas las nacionalidades posibles. Me encantó la zona “little Venice”, en ella había un bar bellísimo llamado Caprice, donde podías ir a tomar una copa a la terraza que daba al mar, las olas iban salpicándote mientras disfrutabas de la mejor música. Aunque nuestro sitio preferido fue Scandinavian ♥ , situado en una callecita donde se podía gozar de bar, terraza y discoteca al mismo tiempo; allí pasamos los mejores momentos de nuestro viaje a Grecia, los empleados nos trataron estupendamente y conocimos a muchísima gente nueva.
Hay dos cosas que jamás olvidaré de este gran viaje; la primera fue la enorme celebración que viví en mi cumpleaños. Por la mañana en una de las playas del Norte, donde soplaba el viento al más puro estilo Cádiz, Paloma, Lara y yo decidimos hacer un “deporte” acuático: sufrir golpeadas en una colchoneta mientras una lancha nos llevaba por el medio del mar. Por la noche, mis amigas me invitaron a cenar a un restaurante muy chic y después nos fuimos de fiesta; Lara tuvo la genial ideal de regalarme cantos cumpleañeros en distintas lenguas y es que, a cada chico guapo que pasaba, le pedía que me cantase el "cumpleaños feliz" en su idioma (leído no suena gracioso pero aseguro que lo fue). Más tarde, fuimos al club Paradise, un sitio enorme donde pinchaba David Getta, miles de personas en torno a una piscina disfrutamos de una sesión divertidísima. No sé si me lo pasé mejor en la fiesta en sí o cuando gracias a Paloma todo el autobús que nos llevó, incluido el conductor, me cantaron el "cumpleaños feliz".
Lo segundo que jamás olvidaré del viaje es el cutre apartamento donde nos instalamos, fue el único punto negativo que por supuesto nosotras convertimos en divertido. El alojamiento en cuestión no sólo estaba situado en el posiblemente punto más alto de la isla, si no que no tenía agua caliente y lo peor, donde se estropeó la caldera y al ducharte te daban descargas eléctricas. Pero a nosotras nunca nos falta un plan B: colarnos en los vestuarios de la piscina del hotelazo Myconian Ambassador, no estuvo nada mal. Antes muertas que sencillas.
Nuestro cochecito
Happy bday to me!
Little Venice
Que buen imagen pintas con tus hermosas palabras. Al lo mejor in dia podre ordenar in libro de tus gran aventuras. Eres un sueño tan hermoso que nunca tener que de nuevo habrir mis ojos. No te lo podre cantar ahorra mismo, pero te lo escribir hasta que lo oigas de mis labios ... Te amo
ResponderEliminar-Felipe
Jajajaja, me parto con las fotos de la barca hinchable! :P
ResponderEliminarQué raro lo del Escandinavian Bar viniendo de ti! jejejeje! Se nota que lo has pasado en grande! :)
BESOS!